Tipos de Sociedades mercantiles ¿Cuál elegir?

Ante el proyecto de crear su propia empresa, aparece un sinfín de dudas que pueden intimidar un poco. Pero, no se preocupe no es tan complicado como parece y lo más importante es dar el primer paso. Éste consiste en tener un proyecto de negocio, que seguramente ya lo tiene.

Lo siguiente es pensar en la forma societaria que tendrá su organización, y elegir la que mayores beneficios le reporte. Si es en este punto donde inician sus dudas, siga leyendo y conseguirá suficiente información.

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Sociedad mercantil, ¿qué es?

Mucho escuchamos sobre las sociedades mercantiles y sus diferentes tipos, pero ciertamente toda esa información puede llegar a ser muy confusa. De manera que abordaremos este tema con la mayor sencillez posible. Así pues, encontramos que una sociedad mercantil es una organización que goza de personalidad jurídica propia. Esto quiere decir que la sociedad puede ser sujeto de derechos y obligaciones con independencia de la personalidad jurídica de sus socios y administradores.

Además, esta sociedad realiza operaciones comerciales con las cuales obtendrá un lucro, con la finalidad de ser distribuido entre los socios.

Tipos de sociedades mercantiles

Bajo este concepto común pueden distinguirse diferentes tipos de sociedades, que atienden a la finalidad de la sociedad, la manera de organizarse y la distribución de responsabilidades. Dicho esto, pasemos a conocer brevemente estas sociedades y sus principales características.

Sociedad de responsabilidad limitada

Se trata del tipo de sociedad más utilizada. Esto se debe a que su constitución es sencilla y su capital social mínimo resulta más asequible.

Principalmente, estamos frente a una sociedad con personalidad jurídica propia, en la que el capital social se divide en participaciones de igual valor. En lo que respecta a la transmisibilidad de estas participaciones tenemos que es regulada, siendo por tanto un más rígido el sistema de entrada de nuevos socios.

Entre sus principales características y ventajas, se encuentra que la responsabilidad de la sociedad está limitada al capital aportado por cada socio. Lo cual significa que ante cualquier posible responsabilidad u obligación de la sociedad frente a terceros, no se ve afectado el patrimonio personal de los socios.

Con respecto a su constitución, se requiere de un capital mínimo de 3.005 euros, monto que debe haberse desembolsado el 100% al formalizarse la escritura pública. Esto puede hacerse en dinero o aportando bienes a la sociedad.

Sociedades anónimas

También es una forma societaria muy utilizada; sin embargo, es ideal para grandes compañías que requieran de muchos o grandes inversionistas. Esto se evidencia, con monto del capital mínimo para su constitución, que es de 60.101 euros, los cuales debe suscribirse el 25% como mínimo para el momento de la formalización de la escritura pública.

En las sociedades anónimas, el capital se divide en acciones y también la responsabilidad de los socios es proporcional al capital aportado. Adicionalmente, resulta relevante que las acciones pueden ser transferibles con total libertad. De este modo, no hay un control estricto de las personas que integren la sociedad, lo que facilita la nueva inversión.

Sociedades comanditarias

En este tipo de sociedades conviven dos tipos de socios, a saber:

Socios colectivos: los que aportan su trabajo, denominados socios colectivos. En este punto es necesario resaltar que, en caso de afrontar deudas de la sociedad estos socios colectivos, responden de forma ilimitada, o sea con su patrimonio personal.

Socios comanditarios: quienes solo aportan capital y, en consecuencia, su responsabilidad es limitada, en proporción al capital aportado. En cuanto al mínimo de socios requeridos para su constitución, se exige un mínimo de dos socios sin límite máximo y no tienen un capital mínimo.

Sociedades colectivas

Para la constitución de una sociedad colectiva, se exige un mínimo de dos socios, cosa que no ocurre con las anónimas o de responsabilidad limitada, donde puede nacer la sociedad con un único socio. Otro aspecto particularmente relevante, es que no necesitan de un capital inicial.

No obstante, es vital tener en cuenta que los socios tendrán responsabilidad ilimitada. Esto conlleva a que ante alguna obligación de la sociedad, los socios responderán con su patrimonio personal. En cuanto al ingreso de nuevos socios, se requiere la aprobación de todos los anteriores.

Sociedad Cooperativa

Para este tipo de sociedad es necesario reunir a un mínimo de tres personas, quienes se unen con la finalidad de desarrollar una actividad económica común. Los cooperativistas, como se les denomina a sus integrantes son socios y deciden juntos el rumbo de la sociedad.

Tampoco requiere de un capital mínimo para su constitución, este parámetro lo señalarán los fundadores en sus estatutos y su responsabilidad limitada.

Sociedad Profesional

Como su nombre lo indica, el objetivo de los integrantes es prestar un servicio profesional, por lo tanto se requiere que los mismos tengan la acreditación profesional, así como, estar debidamente inscritos en el colegio profesional correspondiente.

Un elemento distintivo es que se les exige que, en su denominación social, figure que se trata de una sociedad profesional. De igual modo, se requiere su inscripción obligatoriamente en el Registro Mercantil y en el registro profesional de su actividad.

Elegir la mejor forma societaria

Si no está pensando en la constitución de su sociedad sino en la compra de una, ha llegado al lugar indicado. Contamos con una amplia variedad de sociedades constituidas listas para su venta y entrada en operaciones.

Sólo debe seleccionar la que se adapte a sus intereses, objetivos y tipo de actividad. No perderá tiempo ni dinero y podrá iniciar en cuanto se firmen las escrituras.