La razón social en las Sociedades Limitadas

Toda empresa necesita de una denominación, ahora bien, tal denominación se puede clasificar en dos formas: la primera de ellas es el nombre con el cual todo el mundo conocerá a la empresa o recinto al que acuda; la segunda, es el nombre jurídico que aparecerá en todo tipo de documentación. Es esta última denominación a lo que se le conoce como razón social.

Veamos a profundidad en qué consiste y cuáles son las normas que la rigen.

Razón social en Sociedades Limitadas

¿Qué es la razón social?

Es el nombre oficial que recibirá la empresa en todo tipo de documentación. Es decir, viene a ser su nombre legal y el cual usará en todo tipo de transacciones, declaraciones y documentos oficiales. Esta razón social nace con la propia empresa y deberá estar fijada en sus estatutos sociales, previa reserva del nombre en el Registro Mercantil.

De igual manera, la razón social siempre irá precedida de las siglas que correspondan al tipo de sociedad mercantil que se haya constituido. Así, a modo de ejemplo, si hemos registrado una Sociedad Limitada, el nombre o razón social de nuestra empresa siempre irá acompañado de las siglas SL. Ello, con miras a que los particulares y terceros siempre sepan con qué tipo de sociedad están contratando. 

¿Qué se pone en razón social?

En realidad, no hay reglas establecidas para escoger una razón social en particular. Recuerda que eres completamente libre de escoger dicha razón social, con la única limitante de la disponibilidad de dicho nombre en el Registro Mercantil, pues no pueden existir dos sociedades mercantiles con el mismo nombre.

Ahora bien, a modo de recomendación, debes evitar colocar como razón social malas palabras o mal sonantes, dado que el registro podría rechazar tu solicitud. Sobre este tema hay mucho que discutir y los tribunales no tienen una postura clara sobre la autonomía de las personas en denominar libremente a sus empresas. En un principio las buenas costumbres prohibían el uso de palabras soeces o mal sonantes; sin embargo, este concepto jurídico es muy indeterminado, por lo que gradualmente se ha ido admitiendo la autonomía de la voluntad para que las personas registren el nombre de su preferencia, incluso si se trata de palabras obscenas o mal sonantes. 

No obstante, lo mejor que puedes hacer para que tu empresa esté completamente operativa y sin inconvenientes es evitar eventuales obstáculos, por lo que es mejor no tentar a la suerte. 

¿Cómo se registra la razón social?

Una vez que has escogido el nombre de tu empresa, y en razón del tipo de sociedad mercantil de que se trate, se deberán cumplir determinados requisitos. En este sentido, le compete al Registro Mercantil Central conocer de este tipo de solicitudes. Así, se debe tener en consideración que:

Denominación subjetiva y objetiva

El tipo de sociedad a ser registrada, puede obligar a que dentro del nombre se deba incluir la razón objetiva o subjetiva de la empresa, esto es:

Denominación subjetiva

Se trata de aquella que incluye el nombre de uno de los socios, es decir, es el nombre que incluye la denominación de una persona ya existente. Así, cuando se habla de denominación subjetiva, lo que se requiere es que, al constituir la sociedad mercantil, al nombre a ser inscrito, se le incluya el nombre o denominación de los socios que la van a constituir.

Este es el caso de las sociedades comanditarias. En las mismas, además de la razón objetiva, se debe incluir el nombre de uno o todos los socios.

Denominación objetiva 

En este caso, se refiere a la inclusión de la actividad económica que se haya establecido en el objeto social del documento constitutivo. En todo caso, basta con que se incluya solo uno de los objetos que pretenda realizar la empresa.

Certificación negativa de la denominación social

Cumplidos los requisitos antes señalados, se debe realizar ante el Registro Mercantil la solicitud de certificación negativa de la denominación social. Para ello, se deberá consignar ante dicho Registro:

– Al menos cinco denominaciones alternativas. En todo caso, es de tener presente que el primer nombre será el preferente; sin embargo, se deben incluir varias alternativas en caso de que el mismo no esté disponible. 

– Como ya mencionáramos el nombre social debe incluir la abreviatura o nombre completo del tipo de sociedad de que se trate. 

Vigencia de la certificación

La Certificación Negativa tendrá una vigencia de seis meses como reserva del nombre. No obstante, se debe tener presente que su vigencia para realizar el notariado de los estatutos sociales será únicamente de tres meses.

¿Cómo solicitarla?

Existen tres vías, incluyendo no presenciales, a saber:

Presencial: en cualquiera de las oficinas del Registro Mercantil Central.

Correo: Por vía postal, enviando la planilla debidamente cumplimentada al Registro Mercantil Central.

Telemática: la propia página web del Registro Mercantil cuenta con un formulario para realizar la solicitud. 

Razón social y nombre comercial

Una situación que suele generar mucha confusión es lo referente al nombre comercial y la razón social. En este sentido, es común que veamos que la mayoría de las empresas suelen presentar un nombre comercial, pero al momento de ver las facturas o contratos, veamos otro nombre.

Esto es completamente válido, pues el nombre comercial viene a ser una marca con la cual la sociedad mercantil realiza la promoción de su imagen. Ello, sin afectar en modo alguno su documentación legal o forma como se vincula legalmente. Es decir, el nombre comercial es parte del patrimonio de la empresa, como parte de su imagen; en tanto que la razón social es su nombre legal que debe ser fijado en toda su documentación. 

¿Se puede cambiar la razón social?

La respuesta es un rotundo sí. De hecho, si adquieres una de nuestras sociedades mercantiles ya constituidas, es completamente posible cambiar la razón social a través de un procedimiento sencillo. 

Si quiere conocer mayores detalles sobre este tema, no dude en contactarnos al 900809407 en Venta de Sociedades con gusto te atenderemos.