Cambio de nombre (razón social) de una sociedad

El mundo empresarial está lleno de cambios y las cosas parecen moverse a un ritmo acelerado. Lo que funcionaba antes por muchos años, ahora se ve obligado a evolucionar rápidamente, para mantener su nivel de competencia y no quedar en el olvido. Es por esto, que las empresas se ven en la necesidad de cambiar su denominación social para adaptarse a nuevas líneas de comercio, pero ¿cómo es esto posible? Continúa leyendo y lo sabrás.

razón social

¿Qué es la denominación o razón social de una sociedad mercantil?

Si deseamos constituir una sociedad mercantil, una de las primeras cuestiones que debemos tener en mente es el nombre de la empresa. Este requisito es tan importante que debe constar obligatoriamente en los estatutos sociales. Es importante destacar que el nombre de la sociedad, seguida de su forma jurídica, será la manera en la que se identificará la empresa en sus diversas relaciones.

Cambio de la razón social de la empresa, ¿se puede hacer?

Tal como puede deducirse de lo anterior, la identificación de la sociedad es un asunto importante. Por ello, es normal que surja la duda sobre si se puede o no cambiar la razón social de una empresa.

La respuesta es un contundente sí; de hecho, el cambio de nombre puede darse tantas veces como los socios consideren sean necesarias. Tan es así, que cuando elijas una de nuestras sociedades ya constituidas, podrás cambiar su denominación social de inmediato, para que se adapte a tus necesidades.

Solicitud del nuevo nombre ¿Cómo es el procedimiento?

Este es un procedimiento sumamente sencillo y rápido de efectuar, por lo que si el nombre de tu empresa ya no se corresponde al negocio, línea o imagen que deseas proyectar, no hay excusas para no refrescarlo. Eso sí, deberás tomar en cuenta estos pasos:

Lo primero, para que el cambio de nombre de una sociedad sea procedente, los socios deberán tomar esta decisión en junta general extraordinaria y, además, llegar a un acuerdo sobre el nuevo nombre.

Cumplido el paso anterior, se debe proceder a solicitar en el Registro Mercantil Central la certificación negativa de denominación. Recordemos que este documento es una certificación favorable, mediante la cual se deja constancia de que el nombre que deseamos para nuestra sociedad se encuentra disponible. Vale indicar que el beneficiario de la nueva denominación debe ser la misma sociedad o realizarse a nombre del administrador.

En este sentido, se debe tener en cuenta que la solicitud del nuevo certificado negativo de denominación social, debe señalar, como ya lo indicamos, a la sociedad como el interesado del trámite. Pero también incluir los datos propios de este trámite como se hiciera en su oportunidad. Así pues, se deberá incluir la denominación social deseada, hasta un máximo de cinco denominaciones ordenadas por preferencia.

Si el nuevo nombre está libre, lo siguiente será realizar una reforma en los estatutos y otorgar una escritura pública que se deberá inscribir en el Registro Mercantil correspondiente.

Hecho esto, lo siguiente será notificar tanto a Hacienda como a la Seguridad Social de este cambio.

Consecuencias del cambio de denominación social

Como puede evidenciarse, realizar este cambio es muy fácil. Pero además de un impacto en ámbito comercial, también debe tener algún impacto en cuanto al desarrollo cotidiano de la empresa.

Lo cierto es que el cambio de nombre de la sociedad, no tiene un impacto tan violento en la administración de la empresa. Ello, debido a que el mismo no implica que se deba tramitar una nueva licencia de apertura para el negocio. Tampoco cambia el número de identificación fiscal, ni los códigos en la cuenta de cotización ni en la antigüedad de los trabajadores.

En cuanto al Registro Mercantil, encontramos que el antiguo nombre de la sociedad permanecerá activo, pero en el lapso de un año desde el cambio de denominación, éste caducará y será cancelado en el Registro Mercantil.

En este mismo sentido, se debe dejar claro que el cambio de denominación social no significa un cambio de las obligaciones contraídas ni respecto de los derechos de la sociedad. Esto es sencillo de determinar, ya que en el Registro Mercantil se mantiene constancia de que se trata de la misma entidad pero con una denominación social diferente.

Denominaciones que no puedes utilizar

En este punto debemos recordar, que en nuestra legislación a pesar de establecerse la libertad de elección, deben observarse algunos principios generales. El primero de ellos, es que el nombre no puede ir contra las costumbres, la ley ni el orden público.

Hagamos un breve recuerdo sobre los extremos que deben respetarse al momento de elegir el nombre de la empresa. Sabemos que ya has pasado por este proceso antes, pero no está de más refrescarlo.

Comenzamos indicando lo más evidente, no se puede elegir una denominación social que otra empresa utilice. De igual manera, queda prohibido el uso de nombres oficiales, entendiéndose como estos, a los nombres de las comunidades autónomas o provincias.

Tampoco serán aceptados para su registro nombres de empresas engañosos o confusos. Ejemplo de esto es que el nombre haga referencia al nombre de personas o términos no relacionados con la actividad de la empresa como tal.

Finalmente, quedan fuera de toda posibilidad los dominios de internet, ejemplo, .com, .net, .es, entre otros.

Elije una de nuestras sociedades ya constituidas

Tal como lo señaláramos, puedes elegir una de nuestras sociedades completamente constituidas y listas para operar en cuestión de horas. Pero si no te convence el nombre, no hay problema, tramitamos el cambio de nombre de forma rápida y sin mayores costes para ti. Nuestras sociedades esperan por ti, ¡que el nombre no te detenga!